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Vida y Muerte de las Cajas de Ahorros Españolas

Durante los siglos 17 y 18, surgieron los Montes de Piedad. Los Montes de Piedad eran lugares donde las personas pobres podían conseguir un pequeño préstamo a cambio de dejar algo en depósito. Se podía dejar algún bien o alguna prenda en garantía y recuperar este bien una vez devuelto el préstamo.

Estas iniciativas llevadas a cabo gracias a personas y entidades filantrópicos o religiosas de la época, tenían por finalidad ayudar a los pobres y eliminar las practicas habituales de la usura.

A partir de los Montes de Piedad nacieron las Cajas de Ahorros, unas entidades sin animo de lucro, donde los trabajadores podían depositar unos ahorros y pedir pequeños préstamos.

Las primeras cajas establecidas fueron las de Jerez de la Frontera en el año 1834 y la de Madrid el año siguiente.

 

En el año 1835, las Cajas de Ahorros recibieron su primer apoyo gubernamental gracias a una Real Orden que instaba a los gobernadores civiles a que impulsaran en sus respectivas provincias la creación de cajas de ahorros.

 

En 1880, una Ley reconocía el carácter benéfico de las Cajas y el origen privado de muchas de ellas.

 

En 1933, el Estatuto de las Cajas de Ahorros confirmaba el vínculo de las Cajas con los fines sociales y mantenía los principios fundacionales: vocación de servicio público y establecimiento financiero.

 

A partir de los años 60, fueron varias las iniciativas legales que establecieron normativas para cajas y bancos.

 

En el año 1962, se creó un Consejo Superior que englobaba a todas las Cajas y servía como regulador e interventor en ellas.

 

En el año 1971, el Banco de España asumía la dirección, el control y la inspección de las Cajas de Ahorros españolas.

 

En 1977, se regularon los Órganos de Gobierno y las funciones de las Cajas de Ahorros. Se establecía la igualdad operativa entre Cajas de Ahorros y Bancos privados.

 Las cajas se adaptaron bien a los cambios y rivalizaron con los bancos. Fue una época de innovación, nuevas tecnologías, diversificación de los productos financieros y nuevas formas de operar.

 

 En la década de los 80, se inició un proceso de fusiones y se pasó de 83 entidades en el año 1983 a 48 en el año 2000. A la vez se produjo un aumento de oficinas: desde unas 10.000 en el año 1983 a casi el doble en el año 2000. Durante estos años el número de empleados creció de casi 60.000 hasta más de 100.000.

 

 En 1985, una Ley reguló las Normas Básicas sobre Órganos Rectores de las Cajas de Ahorros. Se democratizaban los órganos rectores y se potenciaba el arraigo de las Cajas a sus territorios. Se estableció la figura de fundación-empresa” de las Cajas: tarea empresarial con finalidad social. Esta Ley sentó las bases para la Politización de las Cajas.

 

 En el año 1988, se otorgó a las Cajas de Ahorros una completa libertad de expansión por todo el territorio nacional. Se inició un proceso de expansión, las Cajas salieron de sus territorios.

 

A mediados de los años 90, y debido a la buena marcha de la la economía española se inició un periodo de prosperidad que duró hasta el inicio de la crisis en el año 2007.

 Las Cajas de Ahorros representaban entonces la mitad del sistema financiero español y dominaban el crédito hipotecario por su larga tradición de apoyo a la financiación de la vivienda de las familias españolas.

 Desempeñaron un papel muy positivo en el proceso de inclusión financiera de la población al atender a todos los municipios pequeños.

 La Obra Social canalizaba un flujo anual de más de mil millones de euros hacia la sociedad, contribuyendo al progreso social y cultural de las regiones españolas.

 

 2007: Estallido de la crisis financiera y económica y de la burbuja inmobiliaria.

 En el año 2007, existían 45 cajas, 24591 oficinas y más de 130.000 empleados. Se desplomó la actividad bancaria y crediticia y se inició un periodo de desvalorización de activos y del aumento de la morosidad.

A partir de entonces se multiplicaron las iniciativas regulatorias.

 

 En el año 2009, se constituyó el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) como instrumento de recapitalización de la Banca a través de la capitalización de un fondo con una dotación inicial de 9.000 millones de euros, ampliable por diez veces el montante, a través de la emisión de títulos de Deuda con el respaldo del Tesoro Público.

 

 En el 2009, la Caja de Ahorros de Castilla-La Mancha es la primera caja en ser intervenida. La segunda será CajaSur en el año 2010.

 

 En abril 2010, se estableció el sistema Institucional de Protección SIP, un mecanismo de consolidación de entidades de crédito concebido para su mutua auto-protección. Este proceso de agrupación de varias entidades se llama también “fusión fría. En una fusión clásica desaparecen las cajas que se integran y sólo queda una. Con el SIP, se trata de una integración que respeta la personalidad jurídica, el nombre y los órganos de gobierno de cada caja y se crea una estructura conjunta para operar y tomar en común las grandes decisiones de todos los socios. Estas fusiones se realizaron con criterios políticos y fueron fuentes de burocracia y despilfarro.

 

 En julio 2010, un Real Decreto-Ley estableció nuevas fórmulas corporativas: el ejercicio indirecto de la actividad financiera a través de un banco y la figura de las Fundaciones de Carácter Especial.

 El ejercicio de la actividad financiera de las cajas se realizaba a través de bancos instrumentales, para facilitar el acceso a recursos de máxima categoría, en igualdad de condiciones que los bancos.Todas las cajas importantes se acogieron a esta posibilidad incluso con salidas a Bolsa.

Se iniciaba así el proceso de bancarización de las cajas.

El 28 de septiembre 2012, el informe de la consultora Oliver Wyman reveló unas necesidades de capital en la banca española de 53.745 millones de euros. Esto supuso el inicio de un nuevo proceso de reestructuración del sector, acompañado por los fondos aportados por Bruselas.

En diciembre de 2012, el Fondo de rescate permanente de la Eurozona transfirió a España títulos por valor de 39.468 millones de euros para financiar el rescate a los cuatro bancos españoles nacionalizados y una inyección al “banco malo” (entidad pública creada para gestionar los activos problemáticos transferidos desde bancos y cajas).

El FROB utilizó 36.968 millones de euros para recapitalizar los cuatro bancos nacionalizados: BFA-Bankia (17.960 millones), Catalunya Banc (9.084 millones), NCG Banco (5.425 millones) y Banco de Valencia (4.500 millones). 

Por otra parte, los bancos Mare Nostrum (BMN), Liberbank, Caja3, y CEISS, recibieron ayuda pública a cambio de una reestructuración que les obligaba a reducir su tamaño y limitar su actividad en algunos sectores (inmobiliario, banca mayorista, .. ).

En diciembre 2013, la Ley 26/2013 de Cajas y Fundaciones Bancarias, derogó todo lo anterior, desaparecen entonces las fundaciones de carácter especial, y se definen las tres figuras posibles del sector procedente de las Cajas: cajas de ahorros que ejercen la actividad financiera directamente, fundaciones bancarias y fundaciones ordinarias.

Las Cajas de ahorros:Su actividad financiera se orienta principalmente a la captación de fondos reembolsables y a la prestación de servicios bancarios y de inversión para clientes minoristas y pequeñas y medianas empresas. Solo podrán mantener su forma jurídica aquellas cajas de ahorro con un valor del activo total consolidado inferior a diez mil millones de euros. Su ámbito de actuación no podrá exceder el territorio de la Comunidad Autónoma o el de diez provincias limítrofes entre sí.

Las Fundaciones ordinarias: serán las Cajas que tienen una participación, directa o indirecta, en una entidad de crédito menor del 10 por ciento de su capital.

Las Fundaciones bancarias: serán aquéllas Cajas que mantengan una participación en una entidad de crédito que alcance, de forma directa o indirecta, al menos, un 10 por ciento del capital o de los derechos de voto de la entidad, o que le permita nombrar o destituir algún miembro de su órgano de administración, con independencia del porcentaje del capital o de los derechos de voto que posea. La fundación bancaria tendrá finalidad social y orientará su actividad principal a la atención y desarrollo de la obra social y a la gestión de su participación en una entidad de crédito.

Mayo 2014: 

15 cajas de ahorros siguen realizando su actividad financiera, ya sea directamente o a través de una entidad de crédito creada para tal efecto. Con la nueva normativa permanecerán solamente dos pequeñas cajas de ahorros: las de Colonya Caixa Pollença y Caixa Ontinyent.

Todas las demás Cajas se convierten en Fundaciones bancarias o Fundaciones ordinarias según el grado de participación que poseen en la entidad de crédito. 

La reestructuración del sector habrá provocado el cierre de 7.850 oficinas y la pérdida de más de 36.000 puestos de trabajo.

Los Montes de Piedad sobrevivirán porque son económicamente rentables pero el futuro de la Obra Social, buque insignia de las cajas hasta hace poco, es una incógnita.

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